Juegos de mesa, mucho más que juegos.


Nací en una fecha privilegiada: fines del año ’88 lo cual me permitió vivir el inicio de los videojuegos con plena conciencia, conocer series animadas como Los Centuriones, La Liga de la Justicia, las épicas caricaturas de Looney Tunes, entre muchas otras cosas.  Sigue leyendo

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McDonald’s, eres el mejor.


Hoy es miércoles y toca hablar sobre algún juego. Y si, el título está bien.

McDonald’s es mi segunda casa. Si tengo hambre y “poco” tiempo paso por alguno de sus locales y en pocos minutos tengo mi orden en el mesón, lista para llevarla a la mesa. Cuando tengo tiempo de sobra, también voy para allá. Es que la comida es rica, atienden ultra rápido (la mayoría de las veces) y las papas fritas, oh las papas fritas son únicas <3.  Sigue leyendo

Síndrome de Diógenes


Definitivamente tengo un problema, un problema que me gusta eso si. Soy de esos (no se si hay muchos) que casi cualquier porquería que ven en una tienda lo consideran “coleccionable”, pero cualquier cosa. Y a pesar de que me gusta, es un problema molesto cuando tienes poco espacio para guardar o no te gusta limpiar el polvo que acumulan las cosas ahí, exhibidas o guardadas. Sigue leyendo

Risk, un Wargame de tomo y lomo.


Los entendidos en los juegos de mesa me van a odiar sólo por el título. En general, los juegos como Monopoly, Risk, y todos los de Hasbro o similares, están dentro de una categoría (para mi, mal  llamada) “ameritrash”, que claro, engloba a aquellos tableros que en la teoría centran su atención en jugadas inesperadas, en el azar y abarca temáticas “comunes”. La contra parte vendrían siendo los “eurogames”, aquellos que cuentan con una buena cuota de estrategia a la hora de jugar, se trata de disminuir a toda costa el factor azar, entre otras características. Por otro lado, se encuentran los “wargames”, que como bien su nombre lo dice, son juegos en los que se simulan enfrentamientos históricos o ficticios, emulando uso de tecnología, estrategias militares, etc. Sigue leyendo

Lo malo de los juegos de mesa.


Si bien me considero un ludópata crónico y sin remedio, hay que ser objetivos: no todo es color de rosa y siempre habrán detalles que por mucho que nos guste algo, logran incluso desanimarnos y buscar otros rumbos. Pero claro, si algo te gusta de verdad, tienes que aceptarlo con sus virtudes y desventajas.  Sigue leyendo