La pena de muerte, antes era cool.


Nieguen que nunca le han deseado la muerte a alguien. Quizá, si lo hicieron, no fue “tan enserio”. Típico que alguien te cae mal y dices que quieres que muera o que por lo menos sufra; siempre hay alguien que alguna vez nos cause estos diabólicos pensamientos. Con mayor razón, si algún ser querido nuestro fue asaltado o vulnerado en sus derechos, o que se yo. Sin lugar a dudas le desearemos una muerte lenta y dolorosa a quién le causó el daño.

Lamentablemente, la pena de muerte ya no se practica como antes, ya saben, los derechos humanos y blah blah. Pero un violador, un asesino, un pedófilo merece algo menos que eso? Quizá, pero si es así, lo menos que merece es una muerte indolora como es la de la inyección letal que aún se practica en algunas partes del mundo.

Hasta unos 100 años, esta era una práctica muy común y aceptada en la sociedad, tan así, que incluso los delitos más leves podían ser castigados de esta forma. Obviamente, en aquella época y anteriores, no existía la tecnología y el conocimiento para crear una forma indolora y sin sufrimiento de acabar la vida de un delincuente. Lo que es mejor, los encargados de diseñar estos sistemas, se esmeraban por causar la muerte más dolorosa, indigna e impactante que fuera posible. Algunos ejemplos? Tengo varios:

“La muerte por los mil cortes”

muertemilcortes

Si bien puede sonar terrible, lamentablemente el acusado no sufría mucho en la mayoría de los casos. Éste, era amarrado a un poste y para que no sufriera demasiado, se le daba opio o incluso, antes de comenzar, el verdugo lo degollaba para terminar rápido la tarea. Principalmente, esta forma de ejecución estaba a cargo de tres hombres que se encargaban de cortar pequeños trozos de piel y carne del acusado para ir desmembrándolo de a muy poco. Esto podía durar varios días a pesar de que el acusado moría al primer día, pero así, su cuerpo estaba expuesto ante la multitud y siendo sometido a la humillación pública del desmembramiento. Esto ocurría comúnmente en China, más o menos en el año 900 a.C.

“A la carta” (mi favorita)

caldero

Imagínense le roban la cartera a la abuelita de la esquina que todos no conocemos. Acaso no desearíamos ver al bastardo que cometió el crimen en una olla con agua hirviendo, observando como sufre y se cocina? A mi me parece curioso. El punto es, que este método de pena capital existió en Inglaterra principalmente. En otras partes del mundo también se comenzó a aplicar, como en Japón o China pero con algunas variantes, como introducir al acusado cuando el agua ya estuviera hirviendo, o en vez de agua utilizar aceite. Imagínense, la piel quemándose y contrayéndose hasta comenzar a abrirse y dejando la carne expuesta. Todo se cocinaba, incluso la grasa. Genial no? En Chile, hace un tiempo, tuvimos a una exponente de este “arte” y que lo realizó en su propia cocina. Bueno, la víctima ya estaba muerta de antes de ser introducida al “caldero”. Aquí el link de la noticia.

“Atención PETA, Greenpeace, etc.”

elefante

Si estas organizaciones hubiesen existido antes, quizá no estaría hablando de esto ahora. Resulta, que en Asia utilizaban a lindos elefantes para que, mientras el acusado posaba su cabeza en una piedra, la aplastara con todas sus fuerzas hasta que, bueno, ni toda la aspirina del mundo pueda solucionar el problema. Estos animales, eran entrenados para asesinar a los culpables, ya sea de la forma que mencioné, también pateándolos, enterrándoles los colmillos o incluso amarrándolos a las patas de estos paquidermos para que sean arrastrados y luego del doloroso “paseo” terminaran con los huesos rotos y distintas lesiones que causarían su muerte.

“Yaaaaaaaaaaaaaaay \O/”

La rueda

La forma más entretenida de morir. Si bien la rueda fue un invento que ayudó a comenzar a desarrollar el transporte principalmente, está claro que dicho inventó se aplicó en muchas otras áreas, y la que les comento en el día de hoy no es la excepción. El acusado era acostado en una rueda sostenida por un eje, además de atar sus extremidades a unos pesos. Obviamente, la rueda giraba hasta que los brazos y piernas cayeran al suelo y el hombre estuviera sin vida (me parece que ambas cosas están relacionadas (?)).

Existieron varias, muchas más, como el “ahorcado, eviscerado y descuartizado”, el cual trataba de atar al acusado a unos caballos para que lo arrastraran, luego colgado y amarrado a unas escaleras y para terminar, su vientre era abierto (mientras aún estaba consciente) y sus vísceras extraídas y lanzadas al fuego. Algo suave. También existió uno en el cual el individuo era amarrado en la boca de un cañón el cual era disparado y bueno, se imaginarán la lluvia de miembros y órganos que comenzaba luego de eso.

La gente era muy ingeniosa y cuando se trababa de castigar a alguien, no escatimaban en esfuerzos por lograr el mayor impacto o sufrimiento en el individuo. Bueno, es entendible, ya que en el pasado se utilizaba mucho el miedo, la intimidación como arma para advertir a los enemigos u delincuentes sobre lo que le esperaba si traicionaban al rey o cometían algún acto no deseado en donde vivían.

 

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3 comentarios en “La pena de muerte, antes era cool.

  1. Juan Pablo dijo:

    También estaba la pena de muerte que tenían los vikingos “el águila sangrienta”, en la cual amarraban al culpable de las manos a un portal de madera y luego el verdugo le abría la espalda con un cuchilllo y apartaba las costillas de la columna, para luego arrancar los pulmones de la cavidad torácica y así dejarlos como “alas” de una ave.

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