Las apariencias importan, y mucho.


Dejo en claro, de partida, que no hablaré de mi. No me gustaría escribir algo y salir perjudicado.

No hay frase que me represente más en esta época: “Winter is coming”. Se vienen tiempos difíciles en mi economía y hay que ahorrar. O en otras palabras, no podré adquirir algún buen juego de mesa para disfrutar ese olor a nuevo al abrirlo y estar tres horas aprendiendo a jugarlo. Si bien tengo un par de juegos, y además entre amigos y primos sumamos más aún, siempre, PERO SIEMPRE está ese bichito por ir probando juegos nuevos, sea entretenido o no.

Por lo mismo, y preparándome para la crisis, decidí adquirir, en un último respiro económico, un juego que perseguía hace tiempo pero que lamentablemente, la crisis en la que estoy sucumbido, me ha impedido comprarlo. Aunque a decir verdad, tampoco es “ese” juego. Y aquí parte el problema:

Risk, es ultra conocido. Si bien es el “wargame” más popular y conocido, pienso que no s_MLC_v_V_f_3229550153_102012es el mejor. De todas formas, no deja de ser uno de mis favoritos. Pero en fin. Hoy pasé por una céntrica librería, y encontré un juego, “Ataque”, que costaba un cuarto de lo que cuesta el popular juego mencionado, y claro, es básicamente lo mismo. Y bueno, cuando una persona es superada por las deudas, el hambre y frío que sufre día a día y distintas presiones psicológicas que el sistema de vida actual produce, es inevitable caer en impulsos así. Ya, nunca tanto, pero lo compré, eso es lo que importa.

Ataque, es un juego fabricado por “Hobby”, que básicamente es un clon de Risk. La gran diferencia entre estos, es básicamente, la calidad del tablero, fichas, caja, etc, pero con respecto al juego mismo, es prácticamente lo mismo. Al momento de comprarlo, todo esto yo lo tenía claro. Apenas pueda compraré el Risk, porque es un juego que quiero tenerlo en mi estante, pero para sacarme un poco las ganas de él, y además para empezar a acostumbrarme al juego, quise comprar “Ataque”.

Dejando de lado los prejuicios por el precio o la calidad que expresa el empaque, lo abrí para leer las reglas y revisar que todos los elementos estén, y bueno, comenzó el problema.

DSCF6910Primero me encuentro con una hoja blanca, con dos columnas de texto que parece escrito a máquina y que además, es una simple “fotocopia”. Esperaba que fuera la garantía o algo así, pero el título me sacó de toda duda: Las reglas. Tenía varios problemas de redacción y hay palabras ilegibles gracias a la pésima calidad de la copia, pero con un poco de esfuerzo, todo se entiende.

Bajo este, estaba el tablero, y aquí fue cuando dije “la cagué”. Es un pedazo de cartón, de nula calidad, doblado en tres y que parece cortado de cualquier caja que uno encuentra por ahí. Para qué hablar del arte del tablero. Colores sólidos y también, la impresión de éste es de pésima calidad, con un par de errores también.

Para qué hablar de las distintas tarjetas que vienen. Ni siquiera me suena coherente llamarles tarjetas, porque son simples cartones. Los dados son horribles y las fichas, uf, son pequeños discos pintados con típicos colores, pero bien opacos. Incluso, en la “bolsita” en donde venían las fichas azules, había una naranja infiltrada entre ellas. Y ni siquiera hay fichas naranjas en el juego D=.

DSCF6919

Pero bueno, fuera de la calidad de cada uno de sus elementos, es juegazo. Pero como dice el título de esto, “Las apariencias si importan, y mucho”. Por lo menos para mi, que realmente me gusta disfrutar al máximo estas cosas, la calidad del juego afecta bastante la experiencia durante el juego. En risk por ejemplo, las fichas tienen forma de caballos o soldados, las tarjetas están plastificadas y no cuesta en lo absoluto en revolverlas y el tablero es brillante y bien acabado. Es muy distinto decir “te ataco con mis valientes soldados” que “te ataco con mi feo disco”.

Dejo en claro que no tiene nada, pero nada de malo jugar con estas versiones “alternativas” de conocidos juegos, de hecho, prácticamente toda mi vida jugué “la gran capital”, “conociendo santiago”, “super metrópoli”, y distintas versiones “económicas” de Monopoly, sin embargo cuando uno comienza a sumergirse en cierta temática, y disfruta de una forma un poco más “apasionada” ciertas cosas, los detalles mencionados en el párrafo anterior, afectan demasiado en el disfrute del juego. ¿O acaso es lo mismo jugar un partido de fútbol con los amigos con una pelota plástica que con una nike? No lo creo.

 

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3 comentarios en “Las apariencias importan, y mucho.

  1. Eric Henríquez dijo:

    Te entiendo, es como jugar cartas con las versiones piratas. Yo jugué cartas Pokemon, Mitos y leyendas, Magic y finalmente Fenix. Recuerdo muy bien el color y textura desteñida de las cartas piratas, principalmente habían versiones alternativas de cartas Pokémon y posteriormente Mitos y leyendas, uno como admirador de este tipo de juegos traté siempre de no usarlas pero claro, no faltaba el compañero que tenía mejores cartas que uno (alternativas) y tenías que ver como un Charizard pirata le quitaba todos los HP a mi pobre Bolbasaur original y te quedabas sin pokemones en la banca y decidías comprarte una que otra carta pirata para equiparar las fuerzas y volver a la competencia, claro sin no ganarte el respeto de los más puristas que uno, “Yo no juego contra mazos flaites xD” que tiempos aquellos.

    Me gusta tu WordPress. Sigue así y regálame la carta que me falta po xD

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